De un vistazo
- Saltarse una prueba de cribado recomendada es habitual y, en la mayoría de los casos, lo mejor es programarla cuanto antes.
- No repita ni combine pruebas por iniciativa propia, salvo que se lo indique un profesional sanitario.
- Lo que deba hacer a continuación depende de qué prueba de cribado haya omitido, de su edad y de sus factores de riesgo personales.
- Si presenta síntomas como sangrado, un bulto nuevo o pérdida de peso sin explicación, solicite atención médica sin demora en lugar de esperar al cribado rutinario.
Respuesta breve
Si se ha saltado una prueba de cribado recomendada para su edad, lo habitual es concertarla ahora y preguntar a su médico o al servicio de cribado si el calendario futuro debe restablecerse a partir de esta nueva fecha. Haber faltado a un cribado no implica necesariamente que exista un problema, pero sí puede retrasar un diagnóstico precoz. Lo más prudente es ponerse al día tan pronto como sea posible, especialmente si se trata de un cribado cervical, de mama, colorrectal, un control de la presión arterial, una prueba de colesterol o un cribado de diabetes. Si no tiene claro qué prueba ha omitido, contacte con su centro de salud o con el programa local de cribado para que le indiquen qué se recomienda según su edad y antecedentes médicos.
Qué conviene saber
La mayoría de los cribados perdidos pueden reprogramarse sin complicaciones
Llevar retraso en un cribado rutinario no suele constituir, por sí solo, una urgencia. En muchos casos, no se requiere ninguna medida especial más allá de reservar la prueba pendiente. Por ejemplo, si no recibió o no completó un kit de cribado intestinal, faltó a una cita de cribado cervical o no acudió a un control rutinario de la presión arterial, contacte con el servicio y solicite la siguiente cita disponible o un kit de reemplazo.
Su perfil de riesgo puede determinar qué debe hacer después
El momento adecuado no depende solo de la edad. Puede necesitar un cribado anticipado o más frecuente si tiene antecedentes familiares significativos de enfermedades como cáncer colorrectal o de mama, ciertas enfermedades crónicas, resultados anómalos en cribados previos o factores de riesgo como tabaquismo, obesidad o hipertensión arterial. Si alguna de estas situaciones se aplica a su caso, comuníquelo cuando vuelva a solicitar la cita.
No espere al cribado rutinario si ya tiene síntomas
El cribado está diseñado para personas sin síntomas. Si presenta signos de alarma, necesita una evaluación médica en lugar de esperar a la próxima fecha de cribado. Por ejemplo, la presencia de sangre en las heces, sangrado vaginal inusual, un bulto en la mama, dolor torácico o cansancio persistente sin causa aparente deben consultarse con un profesional sanitario sin demora.
Pregunte cómo cambia el calendario después de la prueba omitida
Una vez que se ponga al día, es posible que la siguiente prueba de cribado se cuente desde la fecha en que se realizó realmente, y no desde la fecha en que se omitió originalmente. Esto varía según el programa y la región. Si tiene dudas, pregunte en la clínica, en la unidad de cribado o a su médico de cabecera cuándo le corresponde la próxima invitación.
Cuándo buscar atención médica
- Solicite atención médica sin demora si se perdió un cribado y ahora presenta síntomas relacionados con ese problema de salud.
- Las señales de alarma incluyen: sangre en las heces o en la orina, sangrado vaginal inusual, un bulto nuevo en la mama, tos con sangre, pérdida de peso inexplicable, dolor persistente, dificultad para tragar o un lunar que cambia rápidamente.
- Busque atención antes si ha tenido resultados anómalos en cribados previos y no realizó el seguimiento recomendado.
- Solicite ayuda urgente si presenta síntomas graves como dolor torácico, dificultad para respirar, signos de accidente cerebrovascular o sangrado abundante.
Seguir leyendo
Para más información, lea nuestro artículo general sobre las recomendaciones de cribado rutinario a lo largo de la vida y qué hacer en caso de resultados anómalos o demorados. También puede consultar nuestro apartado principal de Explicación de pruebas y tratamientos para pacientes, con guías claras sobre pruebas, citas y atención de seguimiento.
Fuentes
CDC Screening | NHS Screening | WHO Screening and early diagnosis of cancer
