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ECG explicado: Lo que realmente revelan a los médicos las pruebas del ritmo cardíaco

Un electrocardiograma, conocido comúnmente como ECG (o EKG), es una prueba habitual que ayuda a los médicos a comprender cómo está funcionando su corazón. Si le han recomendado realizarse un ECG, es natural que tenga preguntas sobre el procedimiento, qué puede descubrir y por qué es tan importante para evaluar la salud cardíaca. En este artículo, le explicaremos de forma sencilla todo lo que necesita saber sobre el electrocardiograma, desde los motivos por los que se realiza hasta lo que pueden significar sus resultados.

ECG explicado: Lo que realmente revelan a los médicos las pruebas del ritmo cardíaco

Comprender cómo funciona un ECG puede ayudar a reducir la ansiedad sobre la prueba y le permitirá conversar de forma más informada con su médico. Veamos en detalle en qué consiste este examen y qué buscan los especialistas cuando analizan su ritmo cardíaco.

¿Por qué se realiza un ECG?

Los médicos solicitan un ECG por varias razones, todas destinadas a valorar la actividad eléctrica de su corazón. El corazón es un músculo que funciona gracias a impulsos eléctricos que desencadenan cada latido. En ocasiones, estos impulsos pueden alterarse, provocando síntomas o problemas de salud que merecen estudiarse.

  • Estudio de síntomas: Si ha experimentado dolor en el pecho, palpitaciones, mareos, desmayos o dificultad para respirar, un ECG puede ayudar a determinar si los síntomas tienen origen cardíaco.
  • Detección de enfermedades: En algunos casos, el ECG se usa como parte de un chequeo rutinario, especialmente si tiene factores de riesgo como hipertensión, diabetes o antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
  • Seguimiento de enfermedades conocidas: Si ya padece alguna patología cardíaca, como arritmia, o ha tenido un ataque cardíaco, su médico puede emplear el ECG para controlar la evolución de su corazón.
  • Evaluación del tratamiento: Algunos medicamentos o terapias pueden influir en el ritmo cardíaco. El ECG permite comprobar que estos efectos no sean perjudiciales.
  • Valoración antes de una cirugía: Antes de ciertas cirugías, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular, se puede realizar un ECG para asegurarse de que el corazón está en condiciones adecuadas.

En resumen, el ECG es una manera rápida, segura y no invasiva de recopilar información importante sobre el corazón. Suele ser el primer paso en la evaluación cardíaca, ayudando a decidir si se requieren pruebas o tratamientos adicionales.

¿Cómo se realiza la prueba?

Es normal sentir algo de nervios antes de hacerse un ECG, pero es un procedimiento sencillo, indoloro y que, por lo general, no dura más de 10 minutos. Así es el proceso habitual:

  • Preparación: Se le pedirá que se quite la ropa de la parte superior del cuerpo y se recueste en una camilla. A veces, pueden afeitarse o limpiar pequeñas áreas del pecho para que los electrodos se adhieran mejor.
  • Colocación de electrodos: Un profesional sanitario colocará pequeños sensores adhesivos (electrodos) en su pecho, brazos y piernas, conectados a la máquina de ECG mediante cables flexibles.
  • Registro de la actividad: Ya colocados los electrodos, deberá permanecer quieto y respirar con normalidad unos minutos mientras la máquina registra la actividad eléctrica de su corazón desde distintos ángulos.
  • Finalización: Al terminar, se retiran los electrodos y puede vestirse y seguir con su rutina diaria sin restricciones.

La prueba no transmite electricidad a su cuerpo, simplemente registra las señales eléctricas generadas de manera natural por su corazón. Los resultados se muestran como líneas y ondas impresas en papel o en pantalla, que luego serán analizadas por su médico.

En algunos casos, un ECG estándar no basta para captar arritmias que aparecen de manera esporádica. Si esto ocurre, su médico podría sugerirle un dispositivo de monitorización prolongada, como un monitor Holter, que podrá utilizar en casa durante 24 horas o más.

¿Qué puede detectar un ECG?

El ECG ofrece muchísima información sobre la salud cardíaca. Analizando los patrones y los intervalos de las señales eléctricas, los profesionales pueden identificar distintas alteraciones y planificar el tratamiento más adecuado.

  • Trastornos del ritmo (arritmias): Sirve para detectar si el corazón late demasiado rápido (taquicardia), demasiado lento (bradicardia) o de forma irregular (por ejemplo, fibrilación auricular).
  • Ataques cardíacos (infarto de miocardio): Ciertos cambios en el trazado del ECG permiten identificar si está ocurriendo o ha ocurrido un ataque cardíaco.
  • Disminución del flujo sanguíneo (isquemia): El ECG puede evidenciar si alguna región del músculo cardíaco recibe menos oxígeno, lo que suele ser señal de enfermedad coronaria.
  • Agrandamiento de cavidades cardíacas: Las alteraciones en las ondas pueden sugerir que parte del corazón se encuentra agrandada, como puede suceder en casos de hipertensión o enfermedades de las válvulas.
  • Desequilibrios de electrolitos: Cambios en los niveles de potasio, calcio u otras sustancias pueden modificar la actividad eléctrica del corazón y verse reflejados en el ECG.
  • Efectos de medicamentos: Algunos fármacos pueden afectar el ritmo o la conducción cardíaca, y el ECG permite identificar estos cambios.

Es importante recordar que un resultado anormal en el ECG no siempre indica un problema cardíaco grave. Algunas variaciones pueden ser inofensivas; otras, en cambio, requieren un estudio más detallado. Asimismo, un ECG normal no descarta por completo una enfermedad cardíaca, sobre todo si los síntomas aparecen solo de forma ocasional.

Los médicos utilizan el ECG como una herramienta más, junto con la historia clínica, los síntomas y otras pruebas, para llegar a un diagnóstico y definir el tratamiento más apropiado.

¿Cuándo se requieren más estudios cardíacos?

En algunos casos, el ECG puede generar dudas que hacen necesarias pruebas complementarias más específicas. Su médico decidirá si es oportuno realizar más estudios en función de sus síntomas, los resultados del ECG y su perfil de riesgo.

  • Monitorización ambulatoria: Si los síntomas son intermitentes o el ECG no es concluyente, podrían pedirle que use un monitor portátil (como Holter o registrador de eventos) durante 24 horas o más, para registrar el ritmo cardíaco en su vida diaria.
  • ECG de esfuerzo: Esta prueba mide la actividad eléctrica del corazón mientras camina en una cinta o pedalea en una bicicleta, detectando problemas que solo se manifiestan con ejercicio.
  • Ecocardiograma: Es una ecografía del corazón que muestra imágenes de su estructura y funcionamiento, proporcionando detalles adicionales si el ECG sugiere alguna anomalía.
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada (TC): Estas pruebas aportan imágenes más precisas del corazón y vasos sanguíneos en caso necesario.
  • Análisis de sangre: A veces, se buscan en sangre marcadores de daño cardíaco o alteraciones de los electrolitos que podrían explicar modificaciones en el ECG.

No siempre será necesario realizar estudios adicionales. A menudo, un solo ECG basta para tranquilizar tanto al paciente como al médico. En otras ocasiones, el monitoreo continuo o pruebas más específicas ayudan a obtener un panorama más preciso del funcionamiento cardíaco.

Si su médico le indica más pruebas, no implica necesariamente que tenga un problema grave: habitualmente se busca asegurar un diagnóstico certero y cuidar su salud de manera preventiva.

¿Tiene dolor en el pecho y no sabe si es urgente? Consiga orientación práctica en nuestra guía sobre cuándo el dolor en el pecho requiere atención urgente y cuándo puede esperar.

El ECG es una herramienta muy valiosa para detectar diversas alteraciones y hacer el seguimiento de la salud del corazón. Es un examen rápido, seguro y no invasivo, fundamental en la evaluación cardíaca. Aunque aporta datos clave sobre el funcionamiento cardíaco, forma parte de una valoración general. Si tiene dudas o inquietudes sobre el corazón o los resultados de sus estudios, recuerde que siempre puede hablar directamente con su profesional de la salud. Él le orientará sobre los siguientes pasos y le ayudará a comprender el verdadero significado de los resultados del ECG para su bienestar.