La hinchazón de las piernas y el dolor en las pantorrillas son molestias que muchas personas experimentarán en algún momento de su vida. A menudo se deben a causas leves, como una distensión muscular o haber permanecido de pie durante mucho tiempo. Sin embargo, en algunas ocasiones, estos síntomas pueden advertir de un problema más serio: la presencia de un coágulo en las venas profundas de la pierna, conocido como trombosis venosa profunda (TVP). Es fundamental saber reconocer cuándo la hinchazón y el dolor pueden estar relacionados con una TVP, ya que si no se trata a tiempo, esta afección puede tener complicaciones potencialmente mortales.
En este artículo explicaremos qué es la TVP, cómo identificar sus síntomas, qué hacer si sospecha que puede tener esta afección y cuándo debe acudir a un médico urgentemente. Además, comentaremos los signos de alarma, lo que no se debe hacer y cómo se diagnostica y trata la TVP.
¿Qué es la TVP y por qué es importante?
La trombosis venosa profunda (TVP) ocurre cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente en la parte inferior de la pierna, el muslo o la pelvis. Las venas profundas devuelven la sangre al corazón, y si un coágulo bloquea ese flujo, puede causar dolor e hinchazón en la extremidad afectada.
El gran peligro de la TVP es que una parte del coágulo puede desprenderse y viajar a los pulmones, provocando una embolia pulmonar (EP). Esta complicación puede ser mortal porque interrumpe el flujo sanguíneo hacia los pulmones. Por ello, la TVP siempre debe considerarse una urgencia médica y nunca debe intentar tratarse por cuenta propia.
- La TVP suele afectar las piernas, aunque pueden formarse coágulos en otras venas profundas.
- Cualquier persona puede sufrir una TVP, pero ciertos factores aumentan el riesgo (ver más adelante).
- Identificar y tratar la TVP a tiempo previene muchas complicaciones.
Saber cuándo sospechar de una TVP le ayudará a actuar rápidamente y proteger su salud.
Síntomas que aumentan la probabilidad de un coágulo frente a causas comunes
No todos los dolores o hinchazones en las piernas se deben a un coágulo. Existen múltiples causas frecuentes, como:
- Distensiones musculares o esguinces
- Lesiones leves y hematomas
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado
- Várices
- Infecciones (como la celulitis)
Sin embargo, hay síntomas y factores de riesgo que hacen más probable la presencia de una TVP. Esté especialmente atento si nota:
- Hinchazón en una sola pierna (rara vez en ambas), sobre todo si aparece de forma repentina
- Dolor o sensibilidad en la pantorrilla o el muslo, a menudo como calambre o dolor sordo
- Enrojecimiento o sensación de calor en la zona afectada
- Piel pálida, azulada o enrojecida
- Hinchazón que no mejora con el reposo o elevando la pierna
Algunas personas están en mayor riesgo de padecer TVP. Los principales factores de riesgo incluyen:
- Cirugía reciente o ingreso hospitalario (especialmente de pelvis, cadera o pierna)
- Periodos largos de inmovilidad (por ejemplo, vuelos largos o viajes en coche)
- Antecedentes personales de coágulos o trastornos de la coagulación
- Cáncer activo o tratamiento oncológico reciente
- Embarazo y hasta seis semanas tras el parto
- Terapias hormonales (como anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal)
- Obesidad
- Tabaquismo
- Edad avanzada, especialmente a partir de los 60 años
Si tiene alguno de estos factores y presenta dolor o hinchazón nuevos e inexplicables en una pierna, consulte a su médico lo antes posible.
Síntomas de emergencia por embolia pulmonar
Una TVP puede convertirse en una emergencia si el coágulo migra hacia los pulmones, provocando una embolia pulmonar (EP). Esta complicación pone en peligro la vida y requiere atención médica inmediata. Llame a urgencias si presenta:
- Dificultad repentina para respirar sin causa aparente
- Dolor intenso en el pecho, que puede empeorar al respirar hondo
- Palpitaciones o latidos cardíacos muy rápidos
- Tos con sangre
- Mareos, desmayos o sensación de aturdimiento
Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita y a menudo se acompañan de ansiedad o sensación de peligro inminente. No conduzca al hospital: pida ayuda urgente llamando a los servicios de emergencia.
¿Qué hacer ahora (y qué evitar)?
Si sospecha que puede tener una TVP (por ejemplo, si tiene dolor e hinchazón nuevos sin motivo claro, sumados a factores de riesgo):
- Acuda a un médico o un centro de urgencias sin demora.
- Si le indican que vaya al hospital, evite caminar más de lo necesario, ya que la actividad podría favorecer que el coágulo se mueva.
- No se automedique ni aplique remedios caseros o analgésicos de venta libre para aliviar los síntomas.
- No masajee la pierna, ya que esto puede aumentar el riesgo de que el coágulo se desplace.
- Mantenga la pierna elevada y repose mientras espera atención médica, a menos que el personal sanitario le indique otra cosa.
Un diagnóstico y tratamiento rápidos pueden reducir drásticamente el riesgo de complicaciones. Cuando tenga dudas, lo mejor es consultar con un profesional sanitario para descartar una causa grave.
¿Cuándo es seguro esperar?
En la mayoría de los casos, la hinchazón o el dolor súbitos de una pierna deberían ser valorados por un médico, especialmente si existen factores de riesgo para TVP. Si los síntomas son leves, tienen una causa clara (como una lesión) y mejoran con el descanso, puede observar su evolución. Pero, ante la duda, es preferible pecar de cauteloso y consultar a un sanitario.
Cómo se diagnostica y trata la TVP
Cuando un médico sospecha de una TVP, evaluará sus síntomas, antecedentes y factores de riesgo. El diagnóstico se basa en pruebas como:
- Ecografía: es la prueba más empleada y no invasiva para detectar coágulos en las piernas.
- Análisis de sangre (dímero D): si es normal y el riesgo es bajo, ayuda a descartar un coágulo.
- Otras pruebas de imagen: como tomografías o resonancias, que se indican solo en casos específicos.
Una vez confirmada la TVP, el tratamiento busca impedir que el coágulo crezca o viaje a los pulmones, y prevenir nuevos episodios:
- Anticoagulantes (“medicamentos para prevenir coágulos”): no disuelven el coágulo, pero evitan que aumente o se formen otros nuevos. El tratamiento suele durar al menos tres meses.
- Medias de compresión: pueden recomendarse para reducir la hinchazón y el riesgo de complicaciones a largo plazo, como el síndrome postrombótico.
- Control y seguimiento: revisiones médicas periódicas para ajustar el tratamiento según la evolución.
- Ingreso hospitalario: en casos de coágulos grandes, alto riesgo de complicaciones o si no puede tomar anticoagulantes.
En raras ocasiones, se pueden realizar procedimientos para extraer el coágulo o colocar un filtro en la vena cava inferior, especialmente si no puede recibir anticoagulantes o ha tenido complicaciones graves.
La mayoría de las personas logran una recuperación completa con tratamiento adecuado, siempre que sigan las indicaciones médicas, tomen su medicación según receta y asistan a los controles necesarios. El médico será quien le oriente sobre cuándo puede retomar sus actividades, viajar y cómo reducir el riesgo de recaídas en el futuro.
Consejos de prevención para personas con riesgo aumentado
Si usted tiene mayor riesgo de TVP, su equipo médico podría recomendarle:
- Mantenerse activo y moverse regularmente, especialmente en viajes largos.
- Usar medias de compresión si se lo han indicado.
- Beber suficiente agua (salvo que tenga restricción médica).
- Controlar el peso y evitar el tabaco.
- Informar sobre los riesgos antes de una cirugía o ingreso hospitalario programado.
Si ya ha tenido TVP o toma anticoagulantes, consulte con su médico antes de iniciar medicamentos nuevos o hacer grandes cambios en su estilo de vida.
¿Le preocupa la dificultad respiratoria repentina? Nuestra guía sobre señales de alarma ante dificultad respiratoria puede ayudarle a saber cuándo acudir al médico sin demora.
La hinchazón de las piernas y el dolor en las pantorrillas pueden tener muchas causas, pero la trombosis venosa profunda (TVP) es una de las más graves y requiere atención médica urgente. Si presenta síntomas o factores de riesgo, no lo dude y consulte a un profesional. Detectar los signos de alarma y actuar rápido puede proteger su salud y, en ocasiones, salvarle la vida.
Si surge cualquier duda, recuerde que siempre es más seguro consultar con un profesional sanitario.
