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Mareo vs. vértigo: cómo distinguir la diferencia

Sentirse inestable o desequilibrado es una experiencia común que muchas personas enfrentan en algún momento de su vida. Sin embargo, es importante entender que no todas las sensaciones de inestabilidad son iguales. Dos términos que a menudo se confunden—mareo y vértigo—describen experiencias relacionadas, pero diferentes. Saber distinguir entre ambos puede ayudarle a comunicarse mejor con su médico y a buscar la atención adecuada si lo necesita.

Mareo vs. vértigo: cómo distinguir la diferencia

En este artículo explicamos cómo se sienten el mareo y el vértigo, repasamos las causas más frecuentes de cada uno, destacamos los signos de alerta que requieren atención urgente, sugerimos sencillas autoevaluaciones y describimos cómo los profesionales médicos abordan estos síntomas. Comprender estas diferencias le permitirá gestionar mejor su salud y saber cuándo debe buscar ayuda médica.

CÓMO SE SIENTEN LOS MAREOS Y EL VÉRTIGO

Mareo es un término amplio que engloba una variedad de sensaciones: desde aturdimiento o “casi desmayo” hasta sentir inestabilidad al caminar. Muchas personas usan la palabra “mareado” para describir cosas distintas, por lo que ser específico sobre lo que siente es de gran ayuda.

  • Mareo: Se refiere a la sensación de que podría desmayarse o perder el conocimiento, algo similar a lo que se experimenta al levantarse muy rápido o al pasar mucho tiempo sin comer.
  • Inestabilidad: Algunas personas describen sentirse tambaleantes o como si fueran a perder el equilibrio, sin sensación de que todo gire.
  • Vértigo: Es una forma específica de mareo: la sensación de que usted o su entorno giran, se inclinan o se mueven cuando en realidad está quieto. Muchas veces se percibe como una sensación de “giro”, como si estuviese en un carrusel.

El vértigo puede venir acompañado de otros síntomas como náuseas, vómitos, sudoración o movimientos oculares anormales. En cambio, el mareo suele manifestarse más como aturdimiento o sensación de desmayo, y rara vez se asocia a la sensación de giro.

Dado que “mareo” significa algo diferente para cada persona, describir lo que siente con más detalle (por ejemplo, si nota que gira, flota, se desmaya o pierde el equilibrio) puede ayudar muchísimo a su médico para identificar la causa.

CAUSAS COMUNES DE CADA UNO

Las causas del mareo y el vértigo pueden variar bastante. Identificar lo que desencadena sus síntomas permite reducir el abanico de posibles motivos.

MAREOS (ATURDIMIENTO, INESTABILIDAD)

  • Presión arterial baja: Incorporarse muy rápido puede provocar una bajada de la presión arterial, generando sensación de mareo o aturdimiento (hipotensión ortostática).
  • Deshidratación o sobrecalentamiento: No beber suficientes líquidos o exponerse a calor intenso puede bajar la presión arterial y causar mareos.
  • Problemas cardíacos: Alteraciones en el ritmo cardíaco u otras afecciones pueden disminuir el flujo sanguíneo al cerebro.
  • Hipoglucemia: Saltarse comidas o tener diabetes puede provocar aturdimiento.
  • Medicamentos: Ciertos fármacos pueden causar mareos como efecto secundario.
  • Ansiedad o ataques de pánico: El malestar emocional puede desencadenar episodios de mareo o sensación de inestabilidad.

VÉRTIGO (SENSACIÓN DE GIRAR)

  • Problemas del oído interno: La causa más habitual de vértigo es una alteración en el oído interno, que gestiona el equilibrio.
    • Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): Episodios breves de vértigo provocados por ciertos movimientos de la cabeza.
    • Neuritis vestibular o laberintitis: Infecciones o inflamaciones en el oído interno pueden generar vértigo intenso y repentino.
  • Enfermedad de Menière: Provoca episodios recurrentes de vértigo, pérdida de audición, tinnitus (zumbido) y sensación de presión en el oído.
  • Migraña: En algunas personas, el vértigo forma parte de las crisis migrañosas, incluso sin dolor de cabeza.
  • Lesión en la cabeza: Los traumatismos pueden afectar las estructuras responsables del equilibrio.
  • Ciertos medicamentos: Algunos fármacos pueden tener efectos sobre el oído interno o el cerebro y desencadenar vértigo.

Aunque las causas suelen ser diferentes, a veces mareo y vértigo coinciden, por ejemplo en casos de ansiedad o uso de determinados medicamentos. Por eso, una descripción clara de sus síntomas facilita un diagnóstico correcto.

SEÑALES DE ALERTA QUE REQUIEREN EVALUACIÓN URGENTE

En la mayoría de los casos, el mareo y el vértigo no tienen un origen grave, pero ciertos síntomas pueden señalar una causa seria. Si presenta alguno de los siguientes signos, consulte a un médico de inmediato:

  • Dolor de cabeza súbito e intenso: Sobre todo si es el peor dolor que ha sentido.
  • Dificultad para hablar, debilidad, entumecimiento o asimetría facial: Pueden ser señales de un accidente cerebrovascular.
  • Pérdida de conciencia, aunque sea breve.
  • Dolor en el pecho o palpitaciones: Pueden indicar un problema cardíaco.
  • Dificultad nueva o grave para caminar, desequilibrio severo o incapacidad para mantenerse en pie: Sobre todo si aparece de forma repentina.
  • Visión doble o pérdida de visión repentina.
  • Vómitos persistentes: Especialmente si no puede retener líquidos (riesgo de deshidratación).
  • Traumatismo reciente de cráneo: Y si se acompaña de confusión o somnolencia.

Estos síntomas pueden indicar una causa grave, como un accidente cerebrovascular, infarto o infección severa. No espere para ver si se pasa: llame a emergencias o acuda al hospital más próximo.

AUTOEVALUACIONES SENCILLAS Y SU SIGNIFICADO

Si experimenta mareos o vértigo, puede realizar algunas comprobaciones simples en casa para orientar sus síntomas. Aunque no reemplazan al diagnóstico médico, pueden aportar información útil para conversar con su médico.

  • Cambie de posición despacio: Si los mareos ocurren al incorporarse rápido, puede deberse a la presión arterial. Pruebe levantarse lentamente para ver si mejora.
  • Identifique el desencadenante: ¿La sensación aparece al mover la cabeza en alguna dirección? El VPPB suele provocar vértigo al girar en la cama o mirar hacia arriba.
  • Observe si hay otros síntomas: ¿Ha notado pérdida auditiva, zumbidos o presión en un oído? Esto puede apuntar a problemas en el oído interno.
  • Controle la ansiedad o el pánico: Fíjese si sus episodios coinciden con situaciones de estrés, sensación de palpitaciones o sudoración.
  • Revise hidratación y alimentación: ¿Ha comido y bebido lo suficiente? Bajos niveles de azúcar o deshidratación pueden causar mareos.
  • Pruebe el equilibrio: Si es seguro, colóquese de pie con los pies juntos y ojos cerrados. Si se siente inestable, podría ser un problema de equilibrio (no lo intente si existe riesgo de caída).

Estas autoevaluaciones pueden ayudarle a identificar patrones, pero no sustituyen la valoración profesional. Si sus síntomas son intensos, persistentes o empeoran, consulte a un especialista.

CÓMO EVALÚAN LOS MÉDICOS ESTOS SÍNTOMAS

Cuando consulte por mareo o vértigo, su médico comenzará por dialogar acerca de sus síntomas. Cuantos más detalles aporte, más fácil será orientarle.

Historial médico

  • ¿Qué nota con exactitud: mareo, desmayo, inestabilidad, giro u otra sensación?
  • ¿Cuándo comenzó? ¿Cuánto dura cada episodio?
  • ¿Hay algo que lo desencadene o alivie?
  • ¿Aparecen otros síntomas como náuseas, dolor de cabeza, cambios auditivos, dolor torácico o palpitaciones?
  • ¿Tiene antecedentes médicos importantes (cardiopatía, diabetes, migrañas, ansiedad)?
  • ¿Toma algún medicamento?

Examen físico

  • Verificación de presión arterial y pulso en diferentes posiciones (acostado, sentado, de pie).
  • Exploración de oídos y audición.
  • Búsqueda de movimientos oculares anormales (nistagmo), que pueden indicar vértigo.
  • Evaluación del equilibrio y la marcha.
  • Examen neurológico completo para detectar debilidad, entumecimiento o problemas de coordinación.

Pruebas adicionales

Según la historia clínica y la exploración, el especialista puede sugerir:

  • Análisis de sangre para detectar anemia, infecciones o hipoglucemia.
  • ECG o monitorización cardíaca, si sospecha un problema cardíaco.
  • Pruebas de imagen como resonancia magnética o TAC si se baraja una causa cerebral.
  • Estudios especializados de equilibrio o audición en caso de sospecha de alteración en el oído interno.

En la mayoría de los casos, una historia clínica cuidadosa y un examen físico permiten llegar al diagnóstico. A veces, no se encuentra una causa concreta, pero los síntomas pueden tratarse con eficacia. Si el médico sospecha un problema grave, gestionará una evaluación urgente.

Si sus mareos se acompañan de desmayos o pérdida de conciencia, puede ser útil consultar nuestra guía sobre los signos de alerta graves y los pasos a seguir después de un desmayo (síncope).

Recuerde, aunque el mareo y el vértigo son frecuentes y, en la mayoría de los casos, no representan un peligro serio, cualquier síntoma nuevo, intenso o inexplicable debe ser valorado por un profesional de la salud. Describir claramente sus síntomas y anotar posibles patrones ayudará a su médico a realizar un diagnóstico preciso y recomendarle el mejor tratamiento.