La congestión nasal crónica es una molestia que puede resultar muy frustrante, afectando al sueño, la concentración y, en general, a la calidad de vida. Si sientes que luchas constantemente contra la nariz tapada, no eres el único: muchas personas comparten este problema. Comprender las causas subyacentes es fundamental para encontrar un tratamiento eficaz y lograr alivio. En este artículo abordamos las causas más habituales de la congestión nasal crónica, cuándo conviene realizarse pruebas de alergia, en qué consiste una evaluación otorrinolaringológica, el papel de las pruebas de imagen frente a la exploración física, y las opciones de tratamiento a largo plazo.
Causas comunes de la congestión nasal
La congestión nasal crónica puede deberse a diferentes factores y detectar la causa principal es esencial para tratarla con éxito. Las causas más frecuentes incluyen:
- Rinitis alérgica: Las alergias al polen, ácaros del polvo, caspa de animales o moho suelen ser responsables. Estos alérgenos causan inflamación en el interior de la nariz, provocando congestión, estornudos y picor.
- Rinitis no alérgica: En algunos casos, la congestión nasal es persistente y no está relacionada con alergias. Exposición a irritantes ambientales (humo, olores fuertes), cambios climáticos o alteraciones hormonales pueden desencadenarla.
- Sinusitis crónica: Las infecciones de los senos paranasales que persisten más de 12 semanas pueden provocar obstrucción continua, dolor facial e incluso pérdida parcial del olfato.
- Problemas estructurales: Un tabique nasal desviado, cornetes aumentados de tamaño o pólipos nasales pueden bloquear físicamente el paso de aire y causar congestión permanente.
- Efectos secundarios de medicamentos: El uso excesivo de aerosoles nasales descongestionantes o determinados fármacos (por ejemplo, algunos para la hipertensión arterial) pueden agravar los síntomas nasales.
- Otras condiciones médicas: Aunque es menos frecuente, situaciones como el embarazo, trastornos tiroideos o la presencia de tumores también pueden influir.
Es habitual que se combinen varios factores. Por ejemplo, una persona con un tabique ligeramente desviado puede notar que su congestión empeora durante la época de alergia.
¿Cuándo es recomendable realizar pruebas de alergia?
Si tienes congestión nasal crónica acompañada de estornudos, picor, lagrimeo o los síntomas empeoran en ciertas estaciones o ambientes (como cuando estás cerca de animales), existe una alta probabilidad de que el origen sea alérgico. Las pruebas de alergia pueden estar indicadas en los siguientes casos:
- Tienes síntomas compatibles con alergias, pero no sabes con certeza cuáles son los desencadenantes.
- No obtuviste alivio suficiente con tratamientos sencillos, como aerosoles nasales de venta libre.
- Tu médico contempla la inmunoterapia con alérgenos (vacunas o gotas) como opción terapéutica.
- Es necesario distinguir entre causas alérgicas y no alérgicas de tus síntomas.
Las pruebas alérgicas suelen hacerse mediante pruebas cutáneas o análisis de sangre. Tras aplicar una pequeña cantidad de un alérgeno en la piel, se observa si aparece una reacción. Con los análisis de sangre se detectan anticuerpos específicos frente a alérgenos habituales. Tu profesional sanitario podrá orientarte sobre el método más conveniente en tu caso particular.
Conocer tu perfil de sensibilización alérgica facilita el diseño de estrategias preventivas y terapéuticas específicas, logrando un mejor control de los síntomas a largo plazo.
Pasos en la evaluación otorrinolaringológica
Si la congestión nasal no mejora con los tratamientos habituales o se sospecha un problema estructural, tu médico de cabecera puede derivarte a un especialista en otorrinolaringología. La evaluación suele seguir estos pasos:
- Historia clínica: El especialista indagará en tus síntomas, su duración, los factores que los empeoran o alivian, tratamientos previos y antecedentes médicos relevantes.
- Exploración física: Incluye la inspección de la nariz, boca y garganta para buscar signos de inflamación, pólipos o alteraciones anatómicas. Es frecuente el uso de espéculos nasales o luz frontal para facilitar la visión.
- Endoscopia nasal: Se introduce de forma suave un tubo fino, flexible, con luz y cámara (endoscopio) para visualizar con detalle las fosas nasales y la entrada a los senos paranasales. Es un procedimiento bien tolerado y muy útil para valorar alteraciones estructurales o inflamatorias.
- Revisión de tratamientos previos: El especialista tendrá en cuenta los fármacos o terapias que has probado y su resultado.
- Consideración de pruebas adicionales: Según los hallazgos, pueden recomendarse pruebas complementarias como estudios de imagen o análisis de alergia.
Este enfoque integral permite identificar correctamente la causa de tus síntomas y descartar problemas de mayor gravedad.
¿Imagen o exploración física?
Tanto las exploraciones físicas como los estudios de imagen son herramientas clave durante la evaluación de la congestión nasal crónica. Su indicación depende de la evolución de los síntomas y los hallazgos iniciales.
- Exploración física y endoscopia nasal: Suelen ser el primer paso, permiten una visualización directa de la anatomía, la identificación de inflamaciones, pólipos o desviaciones, y evaluar el grado de obstrucción.
- Pruebas de imagen (TAC o resonancia magnética): No siempre son necesarias en los casos sencillos. Sin embargo, una tomografía axial computarizada (TAC) de los senos paranasales es útil si:
- Se sospecha sinusitis crónica que no responde al tratamiento.
- Hay pólipos o desviaciones no totalmente visibles en la exploración.
- Se presentan complicaciones graves, como extensión de la infección a la órbita o el cráneo.
- Se valora la indicación de una cirugía.
Las imágenes ayudan a determinar la extensión de la enfermedad sinusal, descubrir obstrucciones ocultas y planificar procedimientos quirúrgicos si fuera necesario. La resonancia magnética se reserva para casos específicos, donde hay sospecha de tumores o es preciso evaluar en detalle los tejidos blandos.
En la mayoría de pacientes, una valoración física completa y la endoscopia nasal suelen aportar información suficiente para iniciar el tratamiento. Las pruebas de imagen se reservan para situaciones complejas o cuando hay poca respuesta a las primeras intervenciones.
Opciones de tratamiento a largo plazo
El éxito del tratamiento para la congestión nasal crónica depende de hallar y abordar la causa principal. Entre las alternativas a largo plazo destacan:
- Rinitis alérgica:
- Evitar alérgenos: Minimizar el contacto con desencadenantes como ácaros, polen o pelo de animales resulta muy útil.
- Medicamentos: Antihistamínicos, aerosoles nasales con corticoides y enjuagues salinos ayudan a reducir la inflamación y la congestión.
- Inmunoterapia: En casos graves o resistentes, las vacunas o las gotas sublinguales pueden ofrecer un alivio duradero.
- Rinitis no alérgica: El tratamiento varía según el desencadenante, pero suelen recomendarse corticoides nasales y la evitación de irritantes.
- Sinusitis crónica: Puede tratarse con enjuagues salinos, corticoides tópicos u orales, antibióticos (si hay infección bacteriana confirmada) y, en ocasiones, cirugía para mejorar el drenaje.
- Problemas estructurales: Si la causa es anatómica, como un tabique desviado o pólipos nasales, puede considerarse la corrección quirúrgica según la gravedad y la localización del problema.
- Revisión de la medicación: Si los síntomas se deben a un fármaco, el médico podrá ajustar el tratamiento o valorar alternativas.
- Medidas de apoyo: El uso de humidificadores, evitar el humo y mantener una adecuada higiene nasal ayudan a reducir la sensación de congestión.
Es importante ser constante y seguir siempre las indicaciones del médico, ya que algunos tratamientos —como los corticoides nasales o la inmunoterapia— pueden tardar varias semanas en mostrar su efecto completo. Si no notas mejoría significativa, consulta de nuevo para una evaluación adicional.
Para quienes quieran profundizar en el procedimiento y los motivos para recomendar una endoscopia nasal durante la evaluación con el otorrino, puedes consultar nuestra guía detallada sobre lo que ocurre en una endoscopia y cuándo está indicada: Endoscopia: qué ocurre y cuándo se recomienda.
¿Cuándo buscar atención médica urgente? Aunque la mayoría de las causas de congestión nasal crónica no son peligrosas, es importante buscar atención médica inmediata si presentas alguno de estos síntomas:
- Dolor facial intenso o hinchazón
- Fiebre alta acompañada de síntomas nasales
- Cambios repentinos en la visión o visión doble
- Sangrado nasal que no cede
- Dificultad para respirar
Estos pueden ser indicadores de una infección grave u otra complicación que requiere tratamiento inmediato.
La congestión nasal crónica es un problema frecuente con múltiples posibles causas. Un enfoque riguroso que combine el interrogatorio, la exploración física y pruebas específicas permite identificar el problema de fondo y guiar el tratamiento más adecuado. Si tienes síntomas persistentes, no dudes en consultar a tu médico de cabecera o a un otorrinolaringólogo para una valoración completa y recomendaciones personalizadas.
