
En resumen
- Las recomendaciones de cribado cambian con la edad porque el riesgo de ciertas enfermedades aumenta o disminuye con el tiempo.
- A medida que envejece, puede cambiar la relación entre los beneficios y los riesgos de las pruebas de cribado.
- El calendario de cribado también varía según antecedentes familiares, resultados previos, hábito tabáquico, sexo y enfermedades crónicas.
Respuesta breve
Las recomendaciones de cribado cambian con la edad porque esta influye tanto en el riesgo de desarrollar una enfermedad como en la probabilidad de que una prueba de cribado sea útil. Algunas pruebas se recomiendan a partir de determinadas edades porque es entonces cuando su beneficio resulta más claro. Otras pueden espaciarse o suspenderse en etapas posteriores de la vida si es más probable que los riesgos, los falsos positivos o las pruebas y procedimientos de seguimiento superen los beneficios. Su médico también puede personalizar el cribado en función de su historial médico, la medicación que toma, sus antecedentes familiares y su estado general de salud.
Qué conviene saber
La edad modifica el riesgo de enfermedad
Muchas enfermedades se vuelven más frecuentes con la edad, como el cáncer de colon, el cáncer de mama, la hipertensión y la osteoporosis. Por eso, algunas pruebas de cribado solo se recomiendan a partir de cierta edad. En cambio, hay problemas de salud cuya detección es más relevante en etapas más tempranas de la edad adulta y que pueden requerir menos atención posteriormente.
En el cribado hay que valorar beneficios y riesgos
Una prueba de cribado solo tiene sentido si es más probable que ayude que cause daño. A medida que envejece, los médicos evalúan si una prueba podría generar ansiedad innecesaria, requerir pruebas de imagen adicionales, biopsias u otros procedimientos. También consideran si detectar una enfermedad de forma precoz probablemente supondrá una diferencia real en su salud o calidad de vida.
Sus antecedentes de salud también importan
La edad es solo una parte de la decisión. El cribado puede empezar antes, realizarse con mayor frecuencia o mantenerse durante más tiempo si tiene antecedentes familiares significativos, resultados anómalos en pruebas previas, obesidad, diabetes, historial de tabaquismo u otros factores de riesgo. Por ejemplo, una persona con un familiar cercano que haya tenido cáncer de colon puede necesitar un plan de cribado diferente al de alguien con riesgo promedio.
Las recomendaciones pueden cambiar con el tiempo
Las guías se actualizan cuando nuevas investigaciones muestran que una prueba funciona mejor de lo esperado, peor de lo esperado o debería ofrecerse a un grupo de edad diferente. Por eso, si su médico le da ahora consejos distintos a los de hace unos años, puede deberse a que hoy contamos con mejores pruebas científicas, no a que exista un problema. Es normal que las recomendaciones de cribado se revisen periódicamente conforme avanza la edad.
Cuándo consultar con un profesional sanitario
- Pida una revisión si no tiene claro qué pruebas de cribado corresponden a su edad o sexo.
- Consúltelo cuanto antes si tiene antecedentes familiares significativos de cáncer, enfermedad cardíaca u osteoporosis.
- No espere al cribado rutinario si presenta síntomas como sangrado inexplicable, un nuevo bulto en la mama, un cambio persistente en el ritmo intestinal, pérdida de peso sin causa aparente, dolor en el pecho o dificultad para respirar.
- Hable pronto con un profesional sanitario si ha recibido un resultado anómalo en una prueba de cribado y no entiende cuál es el siguiente paso.
Seguir leyendo
Para obtener más información, lea nuestro artículo más amplio sobre los exámenes de salud por edad a lo largo del tiempo, incluidos sus beneficios, limitaciones y falsos positivos. También puede consultar nuestra página principal Exámenes y tratamientos explicados para pacientes para ver un resumen de las pruebas más habituales y cuándo se utilizan.
Fuentes
CDC: Pruebas de cribado y atención preventiva | U.S. Preventive Services Task Force | NHS: Cribado