Editar el contenido
Haz clic en el botón editar contenido para editar/añadir el contenido.

Entumecimiento en manos o pies: cuándo es necesario evaluar los síntomas nerviosos

El entumecimiento en las manos o los pies es una sensación que la mayoría de las personas experimenta en algún momento de su vida. A veces, ocurre simplemente porque una extremidad permanece inmóvil tras permanecer demasiado tiempo en la misma posición. Sin embargo, en otras ocasiones, el entumecimiento persistente o inexplicable puede indicar un problema de salud subyacente que requiere atención médica. Saber cuándo buscar ayuda, qué estudios pueden ser necesarios y a qué especialistas acudir le permitirá tomar las medidas adecuadas para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.

Entumecimiento en manos o pies: cuándo es necesario evaluar los síntomas nerviosos

En este artículo le explicamos cuáles son las causas más frecuentes del entumecimiento, cómo diferenciar si se trata de una compresión nerviosa o de una enfermedad más generalizada, y qué puede esperar durante el proceso de evaluación médica.

Entumecimiento en manos o pies: ¿cuándo hay que realizar pruebas para detectar problemas nerviosos?

El entumecimiento en manos o pies puede deberse a múltiples afecciones. Aunque en ocasiones la causa es leve y pasajera, otras veces puede ser señal de un problema más serio, ligado a los nervios o a la circulación sanguínea. Entre las causas más habituales se encuentran:

  • Presión sobre un nervio: Sentarse o acostarse mucho tiempo en la misma posición puede comprimir los nervios y generar entumecimiento temporal, que suele desaparecer al cambiar de postura.
  • Síndrome del túnel carpiano: La compresión del nervio mediano en la muñeca provoca entumecimiento, hormigueo o debilidad en la mano, sobre todo en el pulgar, el índice y el dedo medio.
  • Hernia discal: Una hernia o protrusión discal en la columna puede presionar los nervios que van a brazos o piernas, causando entumecimiento, dolor o debilidad.
  • Diabetes (neuropatía diabética): Los niveles altos de azúcar en sangre a lo largo del tiempo dañan los nervios periféricos, con lo que suele aparecer entumecimiento u hormigueo en pies y manos.
  • Neuropatía periférica: Engloba varios trastornos que afectan a los nervios periféricos, debidos a diabetes, falta de vitaminas, infecciones, enfermedades autoinmunes o exposición a toxinas.
  • Deficiencia de vitaminas: Sobre todo la falta de vitamina B12 puede afectar los nervios y causar entumecimiento u hormigueo.
  • Consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol puede lesionar los nervios (neuropatía alcohólica).
  • Infecciones: Algunas infecciones como la enfermedad de Lyme o el herpes zóster pueden dañar los nervios.
  • Enfermedades autoinmunes: Patologías como la esclerosis múltiple o el lupus provocan inflamación y entumecimiento nervioso.
  • Mala circulación: Reducción del flujo sanguíneo por arterias estrechas o coágulos, que también puede causar entumecimiento.

Aunque el entumecimiento temporal es frecuente y, por lo general, benigno, los síntomas que persisten, empeoran o no tienen una causa clara deben ser evaluados por un profesional sanitario.

Síntomas: compresión nerviosa frente a enfermedad sistémica

Saber si el entumecimiento se debe a una compresión nerviosa localizada o a una enfermedad sistémica le ayudará a saber cómo actuar. Existen algunas diferencias clave:

Compresión nerviosa

  • Suele afectar a una zona concreta (por ejemplo, una mano, un pie o un brazo).
  • A menudo va acompañada de hormigueo, dolor o debilidad en la misma región.
  • Empeora con ciertos movimientos o posturas (como doblar la muñeca o cruzar las piernas).
  • Mejora o desaparece al cambiar de posición o descansar la extremidad.

Enfermedad sistémica

  • Puede afectar ambos lados del cuerpo (por ejemplo, ambas manos o ambos pies).
  • El entumecimiento suele avanzar gradualmente y mantenerse sin importar la postura.
  • Suele acompañarse de otros síntomas, como fatiga, pérdida de peso, alteraciones visuales o dificultades para caminar.
  • Puede relacionarse con enfermedades conocidas: diabetes, autoinmunes o déficits vitamínicos.

Si el entumecimiento aparece bruscamente, es muy intenso, o se acompaña de dificultad para hablar, visión borrosa, debilidad, o pérdida del control de esfínteres, busque atención médica urgente. Estos síntomas pueden indicar un accidente cerebrovascular o un problema grave en la columna vertebral.

Pruebas que puede recomendar el médico

Cuando acuda a consulta por entumecimiento en manos o pies, el médico le preguntará sobre su historial clínico y le hará una exploración física. Según los síntomas y los factores de riesgo, puede que necesite algunas de estas pruebas diagnósticas:

  • Análisis de sangre: Para descartar diabetes, deficiencia de vitaminas, problemas tiroideos, infecciones o inflamación.
  • Estudios de conducción nerviosa y electromiografía (EMG): Evalúan el funcionamiento de nervios y músculos y localizan el origen del problema neurológico.
  • Pruebas de imagen: Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para buscar hernias discales, compresión nerviosa u otras alteraciones estructurales.
  • Ecografía: Útil para evaluar el flujo sanguíneo o detectar compresiones, como en el síndrome del túnel carpiano.
  • Punción lumbar: En casos particulares, si se sospecha una enfermedad neurológica como la esclerosis múltiple.

La selección de pruebas depende de los síntomas, el historial médico y los hallazgos exploratorios. Su médico le explicará cuáles son adecuadas para usted y por qué.

¿A qué especialista consultar primero?

En la mayoría de los casos, el primer contacto será con su médico de cabecera o de familia, quien podrá valorar sus síntomas, solicitar pruebas iniciales y derivarlo a un especialista si es necesario. Según la causa sospechada, pueden intervenir estos profesionales:

  • Neurólogo: Experto en patologías de los nervios y el cerebro. La mayoría de los casos de entumecimiento inexplicable llegan al neurólogo.
  • Especialista en ortopedia: Si se sospecha un origen musculoesquelético, como túnel carpiano, hernia discal o problemas de articulaciones.
  • Endocrinólogo: Para casos relacionados con diabetes o alteraciones tiroideas.
  • Reumatólogo: Si existe sospecha de enfermedad autoinmune o inflamatoria.
  • Especialista vascular: Ante problemas de circulación o vasos sanguíneos.

La elección del especialista dependerá de su estado general, sus síntomas y la valoración inicial. Su médico de cabecera le indicará cuál es el profesional más adecuado para su caso.

¿Qué sucede después del diagnóstico?

Una vez determinada la causa de su entumecimiento, su equipo médico le explicará las opciones de tratamiento, que se adaptarán según el origen del problema:

Si es por compresión nerviosa

  • Fisioterapia: Ejercicios y terapias manuales pueden aliviar la presión sobre los nervios y mejorar los síntomas.
  • Medicamentos: Analgésicos, antiinflamatorios o tratamientos específicos para el dolor neuropático.
  • Férulas o soportes: Dispositivos como férulas de muñeca ayudan en casos como el síndrome del túnel carpiano.
  • Cirugía: En algunas situaciones, se requiere intervención quirúrgica para liberar nervios comprimidos en la muñeca o columna.

Si es por enfermedad sistémica

  • Control de la enfermedad subyacente: Un mejor manejo de la diabetes, alteraciones tiroideas o deficiencias vitamínicas puede aliviar el entumecimiento.
  • Medicación: Puede considerarse tratamiento para dolor nervioso, fármacos inmunomoduladores u otros según la enfermedad.
  • Cambios en el estilo de vida: Reducir el consumo de alcohol, dejar de fumar y mantener una alimentación saludable son fundamentales para la salud nerviosa.
  • Seguimiento regular: Es posible que precise controles periódicos para ajustar el tratamiento y controlar la evolución de los síntomas.

En muchos casos, el diagnóstico y tratamiento precoces ayudan a prevenir daños mayores en los nervios y mejoran la calidad de vida. Si el entumecimiento continúa pese al tratamiento, su médico puede solicitar más estudios o derivarlo a otro especialista.

Es fundamental que informe al equipo médico sobre cualquier cambio en sus síntomas. Si nota entumecimiento nuevo o creciente, debilidad, problemas de equilibrio u otros síntomas neurológicos, solicite una revisión médica cuanto antes.

Si además experimenta otros problemas neurológicos, como mareos, puede resultarle útil consultar este artículo sobre las causas frecuentes del mareo y su evaluación médica para comprender mejor cuándo es necesario pedir una valoración más completa.

Resumen: El entumecimiento en manos o pies es un síntoma que puede tener muchas causas. Mientras que en la mayoría de los casos temporales no representa un peligro, cuando el entumecimiento es persistente o inexplicable, no debe pasarse por alto. Con un enfoque diagnóstico adecuado y la atención correspondiente, la mayoría de las personas encuentran alivio y logran prevenir complicaciones. Si presenta síntomas nerviosos, consulte a su médico para recibir un asesoramiento personalizado.