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Visión borrosa: cuándo consultar a un especialista en oftalmología o a un neurólogo

La visión borrosa es una molestia frecuente que prácticamente todo el mundo experimenta alguna vez. A menudo, puede deberse simplemente a la necesidad de cambiar de gafas o al cansancio tras un día largo. Sin embargo, en ocasiones la visión borrosa puede indicar un problema de salud más serio, ya sea ocular o neurológico. Saber cuándo pedir ayuda y a qué especialista acudir es fundamental para proteger su salud y tranquilidad.

Este artículo le ayudará a entender las causas más comunes de la visión borrosa, a identificar los signos de alarma que requieren atención urgente y a conocer qué esperar durante la evaluación médica. Si duda entre consultar a un oftalmólogo o a un neurólogo, aquí encontrará una guía práctica y sencilla.

Causas frecuentes e inofensivas de la visión borrosa

No todos los episodios de visión borrosa son motivo de preocupación. En muchas ocasiones, las causas son leves y se pueden corregir fácilmente. Identificar estos factores comunes puede ayudarle a tranquilizarse y saber qué pasos seguir.

  • Fatiga ocular: Pasar muchas horas frente a pantallas o leer con poca luz puede cansar los ojos y provocar una visión borrosa temporal.
  • Ojos secos: No parpadear lo suficiente, estar en ambientes con viento o tomar ciertos medicamentos puede reducir la lubricación ocular y causar visión borrosa.
  • Errores de refracción sin corregir: Si necesita gafas, o su graduación ha cambiado, es posible que note visión borrosa de lejos o cerca.
  • Alergias: Picor y lagrimeo debido al polen o al polvo pueden provocar episodios de visión borrosa intermitente.
  • Problemas con lentes de contacto: Usar las lentes de contacto durante demasiado tiempo o no limpiarlas bien puede causar molestias y visión borrosa.
  • Deshidratación leve o cansancio: No hidratarse lo suficiente o no dormir bien también puede afectar de forma ocasional a la visión.
  • En la mayoría de estos casos, descansar la vista, hidratarse adecuadamente o actualizar sus gafas suele ser suficiente. Si la visión borrosa desaparece rápidamente y no va acompañada de otros síntomas, generalmente no hay de qué preocuparse.

    Señales de advertencia de problemas graves

    Aunque la visión borrosa muchas veces tiene causas benignas, existen síntomas que deben considerarse una señal de alarma y requieren atención médica urgente. Estas señales pueden reflejar trastornos en los ojos, los nervios o incluso indicar problemas de salud general.

  • Visión borrosa repentina y severa: Sobre todo si afecta solo a un ojo o aparece en ambos a la vez.
  • Pérdida de visión en parte del campo visual: Como ver una “cortina oscura”, áreas ausentes o una visión en túnel.
  • Dolor en el ojo o alrededor: Especialmente si se asocia a enrojecimiento, dolor de cabeza o náuseas.
  • Aparición de visión doble: Ver dos imágenes de un objeto único puede sugerir un problema neurológico.
  • Luces intermitentes, aparición súbita de manchas flotantes o sombras: Podrían ser signos de desprendimiento de retina o hemorragia ocular.
  • Debilidad, entumecimiento o dificultad para hablar: Cuando se presentan junto a visión borrosa, pueden indicar un problema cerebral grave, como un accidente cerebrovascular.
  • Traumatismo craneal reciente: Si tras un golpe en la cabeza aparece visión borrosa, debe ser valorado con urgencia.
  • Fiebre alta, fuerte dolor de cabeza o confusión: Síntomas que pueden indicar infecciones graves o alteraciones neurológicas.
  • Si experimenta cualquiera de estos signos, es fundamental acudir cuanto antes a un centro sanitario. Una evaluación rápida puede prevenir complicaciones más serias, como la pérdida permanente de visión o daños neurológicos.

    ¿Examen ocular o pruebas cerebrales?

    Cuando consulta por visión borrosa, el objetivo principal es determinar si la causa está en el ojo o en el sistema nervioso. La elección de las pruebas depende de los síntomas y de su historial médico.

    ¿Cuándo es suficiente un examen ocular?

    En la mayoría de los casos, la primera evaluación consiste en un examen ocular completo realizado por un especialista (oftalmólogo u optometrista). Este profesional revisará su agudeza visual, buscará problemas de refracción y examinará las estructuras anterior y posterior del ojo. Las pruebas suelen incluir:

  • Test de agudeza visual (leer letras a distintas distancias)
  • Medición de la presión intraocular (para descartar glaucoma)
  • Examen con lámpara de hendidura (inspección detallada de la parte frontal del ojo)
  • Revisión de la retina (observación del fondo de ojo con lentes especiales)
  • Si la visión borrosa se debe a sequedad ocular, alergias, cataratas o problemas oculares comunes, estas pruebas son, en general, suficientes.

    ¿Cuándo es necesaria una prueba cerebral?

    En ciertos casos, el médico puede sospechar que el origen de la visión borrosa está en el sistema nervioso, especialmente si aparecen otros síntomas como visión doble, debilidad muscular, dificultades en el habla o dolores de cabeza repentinos e intensos. En estas situaciones puede indicarse una resonancia magnética o una tomografía computarizada del cerebro. Las causas principales que pueden requerir estas pruebas incluyen:

  • Neuritis óptica (inflamación del nervio óptico)
  • Accidente cerebrovascular o accidente isquémico transitorio
  • Tumor cerebral
  • Esclerosis múltiple
  • Otras enfermedades neurológicas
  • Si presenta estos síntomas, el médico podría derivarle directamente al neurólogo o al servicio de urgencias para una atención más rápida.

    ¿A qué especialista acudir primero?

    Elegir entre el oftalmólogo y el neurólogo depende de su situación específica. Esta guía puede orientarle:

  • Solo visión borrosa, sin ningún otro síntoma: Lo habitual es acudir primero al oftalmólogo o al optometrista, quienes pueden detectar la mayoría de causas oculares y derivarle si fuera necesario.
  • Síntomas neurológicos asociados (debilidad, entumecimiento, dificultad en el habla, visión doble): Acuda directamente a un neurólogo o a urgencias.
  • Visión borrosa súbita, intensa o tras una lesión en la cabeza: Busque atención médica urgente; puede requerir evaluación inmediata.
  • Uso de lentes de contacto o antecedentes de problemas oculares: Un oftalmólogo es el punto de partida ideal para descartar infecciones o complicaciones relacionadas.
  • Ya tiene un diagnóstico neurológico: Si desarrolla nueva visión borrosa, contacte lo antes posible con su neurólogo habitual.
  • En caso de duda, recuerde que su médico de cabecera puede valorar la situación y aconsejarle el especialista más adecuado. Si hay urgencia, no dude en acudir a un servicio de emergencias.

    Cómo prepararse para la consulta

    Acudir bien preparado a la consulta facilita un diagnóstico más ágil y preciso. Aquí tiene algunas recomendaciones útiles:

  • Lleve un registro de los síntomas: Anote cuándo comenzó la visión borrosa, con qué frecuencia aparece y si impacta solo a un ojo o a ambos.
  • Describa síntomas asociados: Indique cualquier dolor, enrojecimiento, dolor de cabeza, debilidad o cambios en la percepción visual.
  • Lleve sus gafas o lentes de contacto actuales: Incluya información sobre cualquier cambio reciente de graduación.
  • Prepare una lista de medicamentos: Incluya colirios, pastillas para la alergia y suplementos si los está tomando.
  • Informe de su historial médico: Mencione enfermedades oculares previas, diabetes, hipertensión, infecciones recientes o problemas neurológicos.
  • Notifique traumas recientes o infecciones: Especialmente si ha sufrido golpes en la cabeza.
  • Anote antecedentes familiares relevantes: Si hay familiares con enfermedades oculares o neurológicas.
  • En la consulta, explique detalles como:

  • ¿La visión borrosa es constante o intermitente?
  • ¿Afecta a un solo ojo o a ambos?
  • ¿Observa colores anómalos, luces o patrones inusuales?
  • ¿Presenta dolor, enrojecimiento o secreción ocular?
  • ¿La visión empeora en determinados momentos del día o tras actividades específicas?
  • Una descripción clara permitirá a su médico determinar qué pruebas realizar y si es necesario derivarle a otro especialista.

    Si padece dolores de cabeza frecuentes junto con síntomas visuales, puede interesarle consultar este artículo sobre cuándo considerar una resonancia cerebral en diferentes tipos de dolor de cabeza, y cómo esto puede estar vinculado a afecciones neurológicas u oculares.

    En definitiva, aunque la visión borrosa suele estar causada por factores leves y tratables, en ocasiones puede ser el primer síntoma de un problema ocular o neurológico serio. Prestar atención a los signos de alarma, consultar al especialista adecuado y acudir bien preparado a la cita, le ayudará a recibir la atención precisa en el momento adecuado.

    Si tiene dudas, consulte siempre con su médico de cabecera o su profesional sanitario de confianza para recibir el acompañamiento y la orientación más adecuados.