Muchas personas experimentan acidez estomacal de vez en cuando: esa incómoda sensación de ardor en el pecho que puede ser inquietante o simplemente molesta. Aunque la acidez ocasional es muy común y, en la mayoría de los casos, no representa un problema serio, la aparición frecuente o la intensidad de los síntomas podría ser señal de una condición subyacente que merece atención. Comprender en qué momento es necesario consultar a un médico y saber cómo se evalúa la acidez estomacal puede ser clave para cuidar su salud digestiva.

En este artículo revisamos las causas más habituales de la acidez estomacal, en qué momentos se valoran pruebas adicionales como la endoscopia, cuál es la diferencia entre el manejo con cambios en el estilo de vida y los tratamientos médicos, y qué señales de alerta requieren atención inmediata. Además, explicamos qué aspectos suelen considerar los médicos cuando evalúan casos de acidez estomacal frecuente.
Acidez estomacal frecuente: cuándo los médicos buscan enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) u otras enfermedades
La acidez estomacal es un síntoma que generalmente se describe como un ardor detrás del esternón, especialmente después de comer o al acostarse. Tener episodios aislados es normal, pero la acidez persistente puede estar relacionada con varios factores:
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): Es la causa principal de acidez frecuente. Ocurre cuando el ácido del estómago sube repetidamente al esófago, irritando su revestimiento.
- Hernia de hiato: Aparece cuando una parte del estómago sobresale hacia la cavidad torácica a través del diafragma, facilitando el reflujo.
- Alimentos y bebidas: Las comidas picantes, grasas, el chocolate, café, alcohol y las bebidas gaseosas pueden desencadenar síntomas en algunas personas.
- Medicamentos: Analgésicos, medicamentos para la presión arterial y otros pueden relajar el esfínter esofágico inferior (la “válvula” que mantiene el ácido en el estómago) o irritar el revestimiento esofágico, produciendo molestias.
- Embarazo: Los cambios hormonales y la presión sobre el estómago hacen más frecuente la acidez durante la gestación.
- Obesidad: El exceso de peso incrementa la presión sobre el abdomen, favoreciendo la subida del contenido gástrico.
- Tabaquismo: Fumar debilita el esfínter esofágico inferior y aumenta el riesgo de reflujo.
En algunas ocasiones, la acidez frecuente puede ser señal de otras enfermedades, como esofagitis eosinofílica, úlcera péptica o, rara vez, problemas cardíacos. Por ello, los síntomas persistentes o intensos deben ser valorados siempre por un profesional.
¿Cuándo se recomienda una endoscopia?
Normalmente, si la acidez estomacal es ocasional y responde bien a cambios en el estilo de vida o tratamientos básicos, no es necesario realizar pruebas específicas. Sin embargo, ante síntomas frecuentes o graves, el médico puede sugerir estudios para descartar otras enfermedades. Uno de los exámenes más habituales es la endoscopia digestiva alta (gastroscopia).
Este procedimiento consiste en introducir, a través de la boca, un tubo delgado y flexible con una cámara que permite visualizar directamente el esófago y el estómago. Si es necesario, se pueden tomar muestras de tejido (biopsias).
La endoscopia puede estar indicada en casos como:
- Acidez estomacal que no mejora con el tratamiento habitual
- Dificultad o dolor al tragar
- Pérdida de peso involuntaria
- Vómitos persistentes o con sangre
- Sangrado digestivo evidente (heces negras o alquitranadas)
- Síntomas que persisten más de unas semanas, principalmente en mayores de 50 años
La endoscopia también puede utilizarse para controlar a personas con reflujo crónico y factores de riesgo para complicaciones, como el esófago de Barrett, una condición que puede aumentar la probabilidad de cáncer esofágico.
Estilo de vida vs. tratamiento médico
En la mayoría de los casos, pequeños ajustes en los hábitos diarios pueden ayudar a controlar la acidez estomacal. Por esto, los médicos suelen recomendar comenzar por los siguientes cambios en el estilo de vida antes de pensar en medicamentos u otras intervenciones:
Cambios en el estilo de vida que pueden ser útiles
- Consumir porciones más pequeñas y comer con mayor frecuencia
- Evitar alimentos y bebidas que desencadenen la acidez
- No acostarse inmediatamente después de comer; esperar al menos 2-3 horas
- Bajar de peso si tiene sobrepeso
- Dejar de fumar
- Elevar la cabecera de la cama para prevenir síntomas nocturnos
- Usar ropa menos ajustada en la zona abdominal
Si estas medidas no logran controlar los síntomas, su médico podrá indicarle medicamentos como:
- Antiácidos: ofrecen alivio inmediato al neutralizar el ácido gástrico.
- Bloqueadores H2: reducen la producción de ácido en el estómago.
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): son los más potentes para reducir el ácido, indicados para síntomas frecuentes o intensos.
En casos poco comunes, cuando los síntomas no mejoran con medicación o existen complicaciones, se puede considerar la cirugía. No obstante, la combinación de hábitos saludables y tratamiento médico suele ser suficiente para la mayoría de las personas.
Señales de alerta que requieren evaluación médica
Aunque generalmente la acidez estomacal no es grave, hay ciertos signos que requieren atención médica de inmediato, ya que podrían indicar problemas más serios:
- Dificultad o dolor al tragar
- Pérdida de peso no intencionada
- Vómitos persistentes o con sangre
- Heces negras, alquitranadas o con sangre
- Acidez que aparece por primera vez después de los 50 años
- Dolor en el pecho que irradia al brazo, cuello o mandíbula, especialmente si va acompañado de sudoración o dificultad para respirar (acuda a urgencias, ya que podría tratarse de un problema cardíaco)
Si presenta cualquiera de estos síntomas, consulte a su médico sin demora. Una evaluación a tiempo puede identificar y abordar enfermedades importantes en fases tempranas.
¿Qué evalúan los médicos ante la acidez estomacal frecuente?
Cuando acude al médico por acidez frecuente, lo primero será realizar un interrogatorio detallado y averiguar los posibles desencadenantes. El profesional estudiará aspectos como:
- Frecuencia y gravedad de la acidez
- Si los síntomas guardan relación con ciertos alimentos, actividades u horarios
- Presencia de otros síntomas, como molestia al tragar, tos o ronquera
- Antecedentes personales y familiares (enfermedad digestiva, cáncer, etc.)
- Tratamientos actuales y cambios recientes en la medicación
- Hábitos de vida: alimentación, peso, consumo de alcohol, tabaco, etc.
Con esta información, el médico podrá recomendarle:
- Realizar cambios en el estilo de vida o iniciar medicación
- Solicitar pruebas complementarias como endoscopia, monitorización del pH o manometría esofágica (para valorar la función muscular del esófago)
- Derivarle a un especialista en gastroenterología si fuese necesario
Ser honesto y detallado al describir sus síntomas es fundamental: incluso los datos que parecen menos importantes pueden ser clave para el diagnóstico.
Si desea comprender mejor el proceso y los motivos por los que se realiza una endoscopia digestiva alta, puede leer nuestra guía detallada sobre qué esperar durante una endoscopia y cuándo se recomienda.
En resumen
La acidez estomacal ocasional es habitual y suele controlarse fácilmente mediante cambios en los hábitos diarios. Pero cuando los síntomas son frecuentes o intensos, pueden ser señal de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) u otra enfermedad que requiere estudio. Saber cuándo consultar, conocer los signos de alarma y comprender cómo se realiza la evaluación médica, le ayudará a cuidar mejor de su salud digestiva y a encontrar el alivio que necesita.
Ante síntomas persistentes, no dude en buscar la valoración de un profesional para recibir el mejor consejo y tratamiento personalizado.