Encontrar sangre en las heces es una situación que puede generar alarma y preocupación. Si bien es natural sentir inquietud ante este síntoma, es importante recordar que existen múltiples causas, algunas de ellas leves y otras que requieren atención médica más urgente. Saber cómo puede presentarse la sangre en las heces, cuáles son sus posibles causas y cuándo es necesario consultar a un especialista, le ayudará a tomar decisiones informadas sobre su salud.
Este artículo le explicará qué aspectos debe observar, cuáles son las causas más frecuentes y graves de la sangre en las heces y le orientará sobre qué hacer si detecta este síntoma.
¿Cómo puede aparecer la sangre en las heces?
La sangre en las heces puede manifestarse de diferentes formas, dependiendo de su origen, de la cantidad y del tiempo que lleva en el sistema digestivo. Saber reconocer estas diferencias puede ayudar tanto a usted como a su médico a entender mejor la situación.
- Sangre roja brillante: por lo general indica sangrado en la parte inferior del aparato digestivo, como el recto o el ano. Puede notarse como vetas rojas en el papel higiénico, gotas de sangre en el inodoro o una capa roja en las heces.
- Sangre oscura o marrón: puede indicar un sangrado originado en una zona más alta del colon o del intestino delgado. Suele mezclarse con las heces, dándoles un aspecto oscuro o alquitranado.
- Heces negras y alquitranadas (melena): cuando la sangre ha sido digerida al pasar por el tubo digestivo, puede dar lugar a heces negras y pegajosas, lo cual suele asociarse a sangrado en el estómago o en la parte superior del intestino.
- Cantidades muy pequeñas: en ocasiones la sangre solo es visible en el papel higiénico o como un leve tinte en el agua. Hay casos en los que la cantidad es tan pequeña que solo se detecta mediante análisis específicos de heces; a esto se le denomina sangre “oculta”.
Es fundamental saber que ciertos alimentos (como la remolacha), medicamentos o suplementos (por ejemplo, el hierro) pueden modificar el color de las heces y simular la presencia de sangre.
Causas comunes (de benignas a graves)
Existen diversas razones por las que puede aparecer sangre en las heces, que incluyen desde afecciones leves y frecuentes, hasta otras más serias. A continuación, le explicamos las causas más habituales, comenzando por las más benignas:
- Hemorroides: venas inflamadas en la zona del recto o el ano que pueden sangrar al evacuar. Son muy comunes, suelen causar sangre roja brillante y, aunque no representan peligro, pueden resultar molestas.
- Fisuras anales: pequeños desgarros en la piel alrededor del ano causados, generalmente, por heces duras o voluminosas. Suelen provocar dolor y sangre, habitualmente visible en el papel higiénico.
- Infecciones gastrointestinales: algunas infecciones pueden ocasionar diarreas con sangre, acompañadas a veces de dolor abdominal, fiebre o urgencia para evacuar.
- Enfermedad diverticular: pequeños sacos (divertículos) en el colon que, en ocasiones, pueden sangrar.
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): enfermedades como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa generan inflamación y úlceras en el tracto digestivo, lo que puede causar sangrado recurrente o intermitente.
- Pólipos: crecimientos en la pared interna del colon o recto que, aunque suelen ser benignos, pueden sangrar y, en algunos casos, transformarse en cáncer con el tiempo.
- Cáncer colorrectal: puede producir sangre en las heces, asociarse a cambios en el ritmo intestinal, pérdida de peso o dolor abdominal.
- Hemorragia digestiva alta: sangrado del estómago o de la parte superior del intestino (por ejemplo, debido a úlceras), que suele producir heces negras y de aspecto pegajoso.
- Otras causas poco frecuentes: problemas vasculares, efectos secundarios de medicamentos anticoagulantes o trastornos hereditarios de la coagulación también pueden ser responsables.
Recuerde: aunque en muchos casos la presencia de sangre en las heces se relaciona con causas tratables, también es posible que sea un signo de algo más serio. Por eso, si el síntoma persiste, se repite o aparece junto a otras señales preocupantes, lo mejor es consultar siempre a un profesional de la salud.
Señales de alarma que requieren evaluación urgente
Hay síntomas que, si se presentan junto a la sangre en las heces, pueden indicar un problema más grave y justifican acudir cuanto antes a un médico. Consulte sin demora si observa:
- Cantidad importante de sangre: un sangrado abundante que cause mareos, debilidad o desmayos puede ser una urgencia médica.
- Heces negras y alquitranadas: signo de sangrado en la parte superior del aparato digestivo, potencialmente grave.
- Sangrado persistente: si detecta sangre en las heces en repetidas ocasiones o durante varios días, aun en pequeñas cantidades.
- Dolor abdominal o retortijones: especialmente si son intensos o no desaparecen.
- Pérdida de peso o apetito sin causa clara: sobre todo si aparece junto a cambios en el ritmo intestinal.
- Alteraciones en el hábito intestinal: como cambios recientes de estreñimiento o diarrea, heces consistentemente más delgadas o la sensación de evacuación incompleta.
- Otros síntomas: fiebre, sudoración nocturna o malestar general.
Si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon o de enfermedad inflamatoria intestinal, infórmelo a su médico. Buscar ayuda a tiempo puede marcar una gran diferencia en el pronóstico y la evolución de la enfermedad.
Qué información puede ayudar a su médico
Preparar cierta información antes de su consulta facilitará que su médico realice una valoración adecuada:
- Apariencia de la sangre: ¿Es roja, oscura o negra? ¿Está en el papel, sobre las heces o mezclada?
- Cantidad y frecuencia: ¿Cuánta ha notado y con qué frecuencia?
- Síntomas acompañantes: dolor, cambios intestinales, pérdida de peso, fiebre u otros síntomas.
- Cambios recientes: medicamentos, dieta, viajes, infecciones recientes.
- Antecedentes: historial de enfermedades intestinales, pólipos, cáncer o familiares con problemas similares.
- Medicamentos: uso de anticoagulantes u otros medicamentos que puedan favorecer el sangrado o afectar el aparato digestivo.
Anotar estos datos antes de la consulta puede agilizar el diagnóstico y ayudar a su médico a tomar las mejores decisiones para usted.
Pruebas habituales para identificar la causa
El profesional de la salud puede recomendar diferentes pruebas en función de su edad, síntomas, antecedentes y el resultado del examen físico. Algunas opciones frecuentes son:
- Examen físico: incluye la revisión del área anal y, en ocasiones, un tacto rectal.
- Análisis de heces: para detectar sangre oculta, infecciones o signos de inflamación.
- Análisis de sangre: permiten valorar anemia, infecciones o inflamación.
- Sigmoidoscopia flexible o colonoscopia: se introducen tubos flexibles con cámara para visualizar el colon y el recto, identificar el origen del sangrado y realizar biopsias si es necesario.
- Endoscopia digestiva alta: indicada si se sospecha sangrado en el estómago o el intestino superior; permite revisar esófago, estómago y duodeno.
- Pruebas de imagen: como resonancia magnética o tomografía computarizada para localizar el origen del sangrado u otras alteraciones.
Estas pruebas permiten diagnosticar o descartar la mayoría de las causas de sangre en las heces. Su médico le informará sobre cuáles son adecuadas para su caso y resolverá cualquier duda que tenga sobre el proceso.
Si desea obtener más información sobre síntomas sutiles que pueden asociarse a enfermedades intestinales, le recomendamos nuestra guía sobre los síntomas iniciales de cáncer de colon que a menudo pasan desapercibidos.
Recuerde: aunque la presencia de sangre en las heces puede tener causas muy diversas, desde las más leves hasta las más graves, siempre es recomendable consultar a un médico si tiene dudas o si está preocupado. Un diagnóstico y tratamiento tempranos pueden marcar la diferencia y proporcionarle tranquilidad. Si experimenta alguno de los síntomas de alarma descritos, no dude en buscar atención médica lo antes posible.
