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Síntomas de ictus: cómo reconocerlos rápidamente (FAST y más allá)

Un accidente cerebrovascular es una emergencia médica que suele ocurrir de forma repentina y sin previo aviso. Reconocer los síntomas a tiempo y actuar con rapidez puede salvar vidas y prevenir discapacidades a largo plazo. En este artículo, le explicamos qué es un accidente cerebrovascular, cómo identificar los síntomas más comunes utilizando el método FAST, los signos de advertencia adicionales, qué hacer si sospecha que alguien está sufriendo un accidente cerebrovascular y qué ocurre habitualmente durante la atención hospitalaria.

Síntomas de ictus: cómo reconocerlos rápidamente (FAST y más allá)

Reconocer los síntomas de un accidente cerebrovascular puede marcar la diferencia, tanto para usted como para un familiar o incluso para una persona desconocida. Cada minuto cuenta, así que, a continuación, le mostramos cómo identificar un accidente cerebrovascular y por qué es crucial actuar de inmediato.

Síntomas de accidente cerebrovascular Síntomas de accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular es consecuencia de una interrupción o disminución repentina del flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro. Esto impide que el tejido cerebral reciba el oxígeno y los nutrientes necesarios, provocando que las neuronas empiecen a morir en cuestión de minutos. Existen dos tipos principales de accidente cerebrovascular:

  • Accidente cerebrovascular isquémico: es el más frecuente y se debe a una obstrucción (generalmente un coágulo) en una arteria que lleva sangre al cerebro.
  • Accidente cerebrovascular hemorrágico: ocurre cuando un vaso sanguíneo cerebral se rompe, causando sangrado en el tejido circundante.

Ambos tipos son graves y requieren atención médica urgente. Sin tratamiento inmediato, pueden producirse daños cerebrales permanentes, discapacidad o incluso la muerte.

Signos de alerta rápida: el método FAST

El acrónimo FAST es una forma sencilla de recordar los principales signos de advertencia de un accidente cerebrovascular. Estos síntomas aparecen de forma súbita y son reconocibles si sabemos en qué fijarnos:

  • F – Face (cara): ¿Se cae un lado de la cara al sonreír? Un signo frecuente es la debilidad o entumecimiento en un lado del rostro, con caída del labio o del párpado.
  • A – Arms (brazos): ¿Puede levantar ambos brazos y mantenerlos elevados? Tras un accidente cerebrovascular, puede haber debilidad o entumecimiento en un brazo, dificultando elevarlo.
  • S – Speech (habla): ¿La persona habla de manera confusa o poco clara? Puede haber dificultad para encontrar palabras, hablar con frases completas o pronunciar correctamente.
  • T – Time (tiempo): Si observa cualquiera de estos signos, es el momento de llamar inmediatamente a los servicios de emergencia. Cuanto más pronto reciba atención, mayores serán las posibilidades de recuperación.

Recuerde: incluso si los síntomas desaparecen tras unos minutos, sigue siendo urgente acudir al médico. Estos “mini accidentes cerebrovasculares” (también llamados ataques isquémicos transitorios o AIT) pueden ser una advertencia de un episodio más grave en el futuro.

Otros síntomas importantes del accidente cerebrovascular

Aunque los signos FAST son los más conocidos y frecuentes, un accidente cerebrovascular puede presentar otros síntomas. Pueden aparecer aislados o junto a los anteriores. Esté atento si detecta alguno de los siguientes:

  • Problemas visuales repentinos: visión borrosa, doble o pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino: especialmente si es el peor dolor que ha sentido y no tiene causa aparente. Este síntoma es más común en accidentes cerebrovasculares hemorrágicos.
  • Confusión o dificultad para comprender: la persona puede desorientarse, no seguir instrucciones sencillas o parecer confundida.
  • Pérdida repentina de equilibrio o coordinación: puede presentar dificultad para caminar, mareos o perder el equilibrio de manera brusca y sin causa.
  • Entumecimiento o debilidad repentina: que afecta a la pierna de un lado del cuerpo o a veces a ambos brazos y/o piernas.
  • Dificultad para tragar (disfagia): problemas al tragar o atragantamiento con alimentos o bebidas.

Los síntomas de un accidente cerebrovascular pueden variar de una persona a otra y no siempre se presentan todos a la vez. Si observa cambios repentinos en la capacidad de moverse, hablar, ver o comprender, es mejor actuar con precaución y solicitar ayuda siempre.

Qué hacer de inmediato

Si sospecha que alguien sufre un accidente cerebrovascular, es fundamental actuar con rapidez. Siga estos pasos:

  • Llame a los servicios de emergencia sin demora: no espere a ver si los síntomas mejoran o desaparecen. En la mayoría de países europeos, el número de emergencias es el 112.
  • Anote la hora: intente recordar o escribir cuándo comenzaron los síntomas o cuándo fue la última vez que vieron bien a la persona. Esta información es crucial para los médicos.
  • Acompañe a la persona y manténgala tranquila: procure que esté cómoda y no le dé nada de comer ni beber, ya que podría tener dificultad para tragar.
  • No intente llevarla usted al hospital: los paramédicos pueden brindar atención vital en el trayecto y asegurar que llegue al centro adecuado lo antes posible.

No espere a ver si los síntomas desaparecen, ya que el tratamiento del accidente cerebrovascular es mucho más eficaz cuando se administra lo antes posible, especialmente en las primeras horas tras la aparición de los síntomas.

Si usted está solo y cree estar sufriendo un accidente cerebrovascular, llame a emergencias de inmediato, trate de abrir la puerta y permanezca en línea con el operador hasta que llegue la ayuda.

Qué NO hacer

  • No permita que la persona se duerma o “espere a ver si se le pasa”.
  • No administre aspirina a menos que un profesional de la salud lo autorice (puede ser perjudicial en algunos tipos de accidente cerebrovascular).
  • No le ofrezca alimentos, agua ni medicamentos por vía oral a menos que indique lo contrario el personal sanitario.

En caso de duda, lo más prudente es buscar ayuda médica ante el primer síntoma.

¿Qué sucede en el hospital?

Cuando la persona llega al hospital, un equipo especializado realizará una evaluación y tratamiento rápidos. Generalmente, el proceso es el siguiente:

  • Valoración inmediata: revisión de los signos vitales, entrevista sobre los síntomas y examen físico y neurológico urgente.
  • Pruebas de imagen cerebral: normalmente, se realiza una tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética (RM) para determinar el tipo de accidente cerebrovascular (isquémico o hemorrágico) y su localización. El tratamiento adecuado depende de esta información.
  • Tratamiento inicial:
    • En un accidente cerebrovascular isquémico: si la persona llega dentro de un plazo determinado (generalmente 4,5 horas desde el inicio de los síntomas), puede administrarse medicación trombolítica para disolver el coágulo y restaurar el flujo sanguíneo.
    • En un accidente cerebrovascular hemorrágico: el objetivo es controlar la hemorragia y reducir la presión cerebral, mediante medicamentos, cirugía u otras intervenciones.
  • Monitorización y cuidados de apoyo: se controlarán estrechamente los niveles de presión arterial, glucosa y oxígeno, además del manejo de complicaciones como infecciones, trombosis o dificultades al tragar.
  • Rehabilitación: la recuperación suele implicar fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y el apoyo de un equipo de rehabilitación para ayudar a recuperar habilidades o adaptarse a los cambios.

El tratamiento concreto dependerá del tipo, localización y gravedad del accidente cerebrovascular, así como del estado general del paciente.

Las familias suelen sentirse abrumadas tras un accidente cerebrovascular. El equipo hospitalario puede ofrecer información clave para comprender el episodio, saber qué esperar durante la recuperación y acceder a servicios de apoyo. No dude en consultar o expresar cualquier inquietud.

¿Qué pasa después del alta?

Muchas personas requieren rehabilitación y apoyo luego de salir del hospital. Las opciones pueden incluir:

  • Fisioterapia y ejercicios para mejorar el movimiento y la fuerza.
  • Terapia del habla y el lenguaje, si existen dificultades de comunicación o deglución.
  • Terapia ocupacional para facilitar la adaptación a las rutinas diarias.
  • Medicación para reducir el riesgo de un nuevo accidente cerebrovascular (anticoagulantes, antitrombóticos, medicamentos para la presión arterial, entre otros).
  • Apoyo emocional y psicológico, ya que la recuperación puede ser un reto tanto para el paciente como la familia.

Algunas personas logran recuperarse por completo, mientras que otras pueden presentar secuelas. Detectar y tratar a tiempo el accidente cerebrovascular aumenta notablemente las probabilidades de un mejor pronóstico.

Recuerde que la hipertensión arterial es uno de los factores de riesgo más relevantes, y a menudo pasa desapercibida. Para más información, consulte nuestra guía sobre los signos silenciosos de la hipertensión arterial.

¿Cuándo debe consultar a un médico?

Si usted o alguien de su entorno experimenta un cambio repentino en el movimiento, el habla, la visión o la comprensión, incluso si los síntomas se resuelven, es fundamental buscar atención médica urgente. El tratamiento temprano puede salvar vidas y limitar el riesgo de discapacidad prolongada.

Quienes han sufrido un accidente cerebrovascular o un AIT necesitan un seguimiento médico regular para controlar los factores de riesgo y prevenir futuros episodios. Consulte con su médico de cabecera o con un especialista si le preocupa el riesgo o necesita asesoramiento sobre hábitos de vida saludables.

Recuerde: conocer los síntomas y actuar rápido puede marcar la diferencia. Ante un accidente cerebrovascular, cada minuto cuenta: su rápida reacción puede salvar una vida.