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Alergias alimentarias vs. intolerancias: ¿cuál es la diferencia?

Las reacciones alimentarias pueden ser confusas e incluso llegar a asustar. Es habitual oír a alguien decir que sufre una «alergia alimentaria» cuando en realidad tiene una «intolerancia», pero son situaciones muy distintas. Conocer las diferencias le permitirá tomar decisiones más seguras sobre su alimentación, buscar el asesoramiento médico adecuado y sentir mayor confianza al cuidar de su salud.

Alergias alimentarias vs. intolerancias: ¿cuál es la diferencia?

En este artículo le explicamos qué distingue a las alergias alimentarias de las intolerancias, repasaremos los síntomas más frecuentes, los riesgos asociados, cómo se realiza el diagnóstico médico y qué puede hacer para evitar los riesgos y sentirse mejor en su día a día.

Alergias alimentarias vs. intolerancias

Aunque los términos «alergia alimentaria» e «intolerancia alimentaria» suelen usarse como sinónimos, en realidad hacen referencia a dos mecanismos totalmente distintos:

  • Alergia alimentaria: Involucra al sistema inmunológico. El cuerpo identifica erróneamente un alimento como amenaza y responde liberando ciertas sustancias químicas, lo que puede provocar síntomas desde leves (picor en la boca, urticaria) hasta graves y potencialmente mortales, como la anafilaxia.
  • Intolerancia alimentaria: No implica al sistema inmunológico. Ocurre cuando el cuerpo no puede digerir bien ciertos alimentos, causando molestias como hinchazón, dolor abdominal o diarrea, pero rara vez conlleva riesgos graves.

A continuación, un resumen de las diferencias clave:

  • Mecanismo: La alergia afecta el sistema inmunológico; la intolerancia, el sistema digestivo o el metabolismo.
  • Cantidad necesaria para provocar síntomas: En la alergia, una mínima cantidad puede desencadenar la reacción. En la intolerancia, normalmente solo aparecen síntomas si se consume una cantidad considerable del alimento.
  • Gravedad: Las alergias pueden ser mortales; las intolerancias casi nunca suponen un peligro para la vida.
  • Ejemplos: Alergia al cacahuete (alergia) frente a intolerancia a la lactosa (intolerancia).

Saber si usted padece una alergia o una intolerancia es fundamental para definir cómo cuidarse y prevenir complicaciones.

Síntomas frecuentes y momento de aparición

Los síntomas de la alergia y la intolerancia alimentaria pueden coincidir, pero existen algunas diferencias importantes tanto en el tipo de síntomas como en el momento en que se manifiestan.

Síntomas de la alergia alimentaria

  • Reacciones en la piel: urticaria, enrojecimiento o hinchazón.
  • Picor u hormigueo en la boca y garganta.
  • Hinchazón de labios, cara, lengua o garganta.
  • Dificultad para respirar o aparición de sibilancias al respirar.
  • Náuseas, vómitos o diarrea (menos frecuentes como síntomas aislados).
  • Descenso de la presión arterial o sensación de desmayo.

Por lo general, los síntomas alérgicos surgen de forma rápida, entre pocos minutos y dos horas tras ingerir el alimento.

Síntomas de la intolerancia alimentaria

  • Hinchazón y gases.
  • Dolor o calambres abdominales.
  • Diarrea.
  • Náuseas (ocasionalmente).
  • En algunos casos, dolor de cabeza o enrojecimiento facial.

Las manifestaciones de la intolerancia suelen aparecer más tarde, en ocasiones varias horas después de comer, y afectan sobre todo al aparato digestivo. Son incómodas, pero no representan un peligro grave.

¿Por qué se confunden?

Como tanto las alergias como las intolerancias pueden causar síntomas digestivos, es fácil que se confundan. Sin embargo, las alergias tienden a provocar además síntomas cutáneos o respiratorios, algo poco habitual en las intolerancias.

Señales de alerta: Anafilaxia y reacciones graves

La intolerancia alimentaria puede ser muy molesta, pero en ningún caso pone en riesgo la vida. Sin embargo, las alergias alimentarias sí pueden desencadenar reacciones graves, como la anafilaxia, que constituye una urgencia médica.

¿Qué es la anafilaxia?

La anafilaxia es una reacción alérgica súbita y grave que afecta a varios órganos y puede ser mortal si no se atiende de inmediato. Sus principales manifestaciones son:

  • Hinchazón de garganta o lengua, provocando dificultad respiratoria.
  • Descenso brusco de la presión arterial (shock).
  • Pulso rápido o muy débil.
  • Pérdida de conciencia.

Otros signos de alarma incluyen urticaria generalizada, vómitos persistentes y sensación de desmayo. La anafilaxia puede desarrollarse pocos minutos después de entrar en contacto con el alimento causante.

¿Qué hacer en una emergencia?

  • Llame de inmediato a los servicios de emergencia si usted o alguien cercano presenta dificultad para respirar, mareo intenso, o hinchazón de garganta o lengua tras ingerir un alimento.
  • Si dispone de autoinyector de adrenalina (epinefrina) recetado, úselo enseguida.
  • No deje sola a la persona afectada y siga las instrucciones hasta que llegue ayuda médica.

Recuerde: las intolerancias alimentarias nunca provocan anafilaxia. Ante síntomas graves, busque atención médica urgente.

¿Cómo se diagnostica?

Distinguir correctamente entre alergia e intolerancia alimentaria es esencial para recibir el tratamiento adecuado. El diagnóstico suele implicar varios pasos:

Historial clínico y diario de síntomas

El médico le preguntará por los síntomas, cuándo aparecen, qué alimentos consumió antes y la rapidez de la reacción. Llevar un registro detallado de comidas y síntomas resulta muy útil.

Pruebas para alergias alimentarias

  • Pruebas cutáneas: Se aplican pequeñas cantidades de alérgenos en la piel para observar si hay reacción.
  • Análisis de sangre: Miden anticuerpos específicos (como la IgE) que produce el sistema inmunológico al contacto con alérgenos.
  • Pruebas de provocación alimentaria supervisada: Se consumen los alimentos sospechosos bajo control médico para detectar reacciones. Solo se recomienda cuando el riesgo de reacción grave es bajo y otras pruebas no son concluyentes.

Estas pruebas confirman si el sistema inmunológico participa en la reacción, apoyando el diagnóstico de alergia.

Diagnóstico de la intolerancia alimentaria

Para las intolerancias hay menos pruebas específicas. El diagnóstico generalmente se basa en:

  • Un historial alimentario detallado.
  • Dietas de eliminación y reintroducción: se retiran los alimentos sospechosos y luego se reincorporan, observando si reaparecen los síntomas.
  • Pruebas de aliento, por ejemplo en la intolerancia a la lactosa.

Las pruebas para alergias suelen ser negativas en los casos de intolerancia.

¿Cuándo consultar con un especialista?

Si tiene dudas respecto a sus síntomas, si son graves o impredecibles, consulte a su médico de cabecera y solicite evaluación por un alergólogo (inmunólogo) o un dietista. Un diagnóstico certero es clave para un tratamiento seguro y eficaz.

Manejo seguro de las reacciones alimentarias

Una vez que sepa si padece una alergia o una intolerancia, puede tomar medidas prácticas para evitar los síntomas y disfrutar de una mejor calidad de vida.

Cómo manejar una alergia alimentaria

  • Evitación estricta: Evite completamente el alimento, incluso en cantidades muy pequeñas.
  • Leer etiquetas: Acostúmbrese a revisar detenidamente los ingredientes de todos los productos y sea consciente del riesgo de contaminación cruzada en restaurantes y productos envasados.
  • Tener un plan de emergencia: Si ha presentado reacciones graves antes, lleve siempre consigo el autoinyector de adrenalina y asegúrese de saber usarlo.
  • Comunique su alergia: Informe a familiares, amigos, profesores y compañeros de trabajo, para que puedan ayudarle a evitar riesgos y actuar en caso de emergencia.

Cómo gestionar la intolerancia alimentaria

  • Consuma cantidades limitadas: Muchas personas toleran pequeñas cantidades del alimento, por lo que identificar su “límite seguro” puede mejorar su bienestar.
  • Suplementos enzimáticos: En casos como la intolerancia a la lactosa, puede ayudar tomar suplementos enzimáticos antes de consumir alimentos problemáticos.
  • Dieta equilibrada: Consulte con un dietista si necesita excluir ciertos alimentos, para asegurarse de mantener una nutrición adecuada.

Las intolerancias suelen requerir menos restricciones que las alergias, pero es importante evitar los desencadenantes que generan malestar importante.

¿Cuándo buscar ayuda adicional?

  • Si los síntomas cambian o empeoran.
  • Si le cuesta controlar las reacciones.
  • Si tiene dudas sobre nutrición o calidad de vida.

Su equipo sanitario puede ayudarle a ajustar el plan de manejo según sus necesidades.

Si alguna vez experimenta dolor abdominal y no está seguro de si se debe a reacciones alimentarias u otra causa, puede leer más sobre los signos de alarma y causas comunes del dolor abdominal para orientarse mejor.

Las alergias y las intolerancias alimentarias pueden parecer similares, pero se diferencian mucho en sus causas, riesgos y tratamiento. Si no está seguro sobre sus propios síntomas, acuda a su médico o a un profesional sanitario cualificado. Un diagnóstico claro y personalizado le permitirá vivir con seguridad y confianza.